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No te pares – 15 de enero de 2007

por Adam Sunstrom

¿Te acuerdas de cómo te sentiste la primera vez que conseguiste montar en bicicleta sin caerte? Sí, esa sensación del trabajo bien hecho. No habías aprendido solamente a hacer algo, sino que habías aplicado lo aprendido y visto los frutos del esfuerzo. Este artículo va de eso, de cómo volver a la senda del éxito cuando parece que estás en un bajón, cuando nada parece que sale bien ya.

Fíjate en tus errores

El primer paso es evidente: fijarse en los propios errores y corregirlos. El modo espectador es una herramienta perfecta para esto. Si es posible, presencia las partidas con algún amigo, porque puede que vea malas costumbres que tú no te das cuenta que has cogido.

Presta mucha atención a tus movimientos. ¿Te separas demasiado del resto de tu equipo? ¿Por qué? ¿Pierdes de vista a los defensores de tu equipo o a las líneas enemigas? Nunca deberías estar parado. Si no haces nada porque nadie está marcando, ¿se lo dices al jugador encargado de esto?

Presencia una partida entre clanes punteros y fíjate en alguien que juegue con el mismo tipo de personaje que tú. Fíjate en cosas como la posición dentro del equipo, cómo bloquean ataques enemigos y cómo cancelan sus habilidades cuando son el objetivo de algún interruptor. Si observas la partida con atención, siempre aprenderás algo.

Si el modo espectador te supone demasiado esfuerzo, intenta meterte en un equipo con el que no hayas jugado antes. Lo ideal es que sea el mejor equipo que puedas encontrar, pero también aprenderás cosas con gente peor que tú. Incluso los equipos al azar formados en el Ascenso del Héroe podrían enseñarte algo, o al menos que te des cuenta de lo bueno que es tener un equipo bien organizado. Escucha lo que dicen los jugadores y estudia sus movimientos. Apunta las cosas que hacen mejor que tu propio equipo.

No te ciñas a tu personaje

Otra buena forma de ampliar tu perspectiva consiste en aprender una profesión a la que no sueles jugar. O mejor todavía, probar una profesión que sea justamente la opuesta a tu favorita. Si eres Monje, aprender a jugar de Guerrero. Si haces de Guerrero, prueba una profesión defensiva de apoyo como el Elementalista o el Paragón. Si aún necesitas aprender las cosas más elementales de esa profesión, empieza con una configuración básica en las arenas al azar para familiarizarte con ella.

Al jugar con una profesión opuesta a la tuya, verás las condiciones que se necesitan para conseguir lo que ésta pretende impedir. Así, si eres un Monje aprendiendo a jugar de Guerrero, fíjate en cómo te afectan los ataques masivos. ¿Qué encantamientos y condiciones son los más difíciles de atacar? ¿Cuáles son los errores más importantes del Monje? ¿Qué tipo de Monje es más fácil matar? ¿Por qué? Por ejemplo, un Monje con Bendición de celo puede resistir daños durante bastante tiempo. En lugar de presionar a ese Monje, intenta atacarlo con daños masivos.

Una vez hayas encontrado respuesta a estas preguntas, te serán muy útiles cuando vuelvas a jugar de Monje. Sabrás con qué frecuencia atacará un Guerrero, qué es lo que hace antes de embestir o qué hay que hacer para interrumpirle. Pongamos por ejemplo un Guerrero que da pasos sombríos con la Prisión sombría. Al haber jugado antes como Guerrero, serás consciente de cuánto tardan en recargarse las habilidades y cuánta energía y adrenalina hacen falta. Serán detalles de vital importancia.

Prueba de todo

Otra buena forma de mejorar consiste en probar otro tipo de juego. Guild Wars ofrece muchas opciones y de todas se puede sacar alguna lección. Las batallas de héroes son una buena oportunidad para aprender a configurar nuevos personajes, incluso aunque la mecánica de una batalla 4-contra-4 sea distinta a las de 8-contra-8. Con los próximos torneos automatizados, seguro que las batallas de héroes se convierten en una competición muy popular.

Pero si estás cansado de prestar demasiada atención a los detalles y quieres jugar sin más, el mejor lugar son las arenas al azar. A mí lo que más me gusta en estas arenas es jugar con personajes bastante ridículos. Por ejemplo, entrar con un Derviche/Asesino con Voto de fuerza y Carga sombría. Aunque no sea tan eficaz como un Guerrero, te lo pasas en grande haciendo 200 de daño crítico y luego leyendo los comentarios en el chat. Si esto no te va, intenta con un personaje de alto riesgo y altos beneficios con el que sea divertido jugar aunque pierdas, por ejemplo un Asesino con poderosos ataques encadenados. Las arenas al azar son perfectas para este tipo de diversión. Y, aunque no sean lugares tan competitivos como las batallas entre clanes, aprenderás un montón sobre el juego.

¿Y qué tal una partidita a balón prisionero?

Si todo lo anterior sigue sin motivarte mucho, siempre te quedará el juego del “balón prisionero”. Para los que no lo sepan, este juego se inventó en las fiestas de la arena del dragón, pero se puede jugar a él en cualquier momento. Sólo tienes que crear un Hipnotizador/Elementalista con todas las runas de grado excepcional y sin extras de salud o armadura. Sube al máximo tu magia de aire y mete la Órbita de relámpago. Júntate con un amigo o tres que hagan lo mismo y que empiece la partida. La órbita te matará de un solo golpe, así que tendrás que esquivar a los demás si quieres seguir vivo.

Modelo de habilidades para balón prisionero: AlFAyQ5AAAAAAAAAAA
Modelo de equipamiento para balón prisionero: RmVYosJTLlNhCpsJNAlNxqosJA

Otra buena razón para organizar este tipo de batallas es para mejorar con papeles específicos. Por ejemplo, si haces de Asesino, dile a un compañero que entre con un típico abanderado y luchad uno contra otro. Esto te enseñará mucho sobre enfrentamientos habituales uno-contra-uno y será una buena ocasión de probar nuevos personajes.

Tú y tu interfaz

Aparte de hacer cambios directos en el estilo de juego, también puedes remediar otros motivos de frustración. En Guild Wars tienes toda la libertad del mundo para probar y jugar a tu manera. Una de las cosas que se suele pasar por alto es la interfaz y los controles. Por ejemplo, yo he cambiado las teclas 7 y 8 de las habilidades por la Q y la E, porque están más cerca, y he aumentado el tamaño de la brújula para ver mejor los movimientos de mi equipo en las batallas de clanes.

Esta clase de cambios pueden parecer un poco tontos, pero supondrán una gran diferencia a la hora de jugar y de divertirte. Prueba a modificar la interfaz a menudo y piensa en cómo te será más fácil controlar a tu personaje. Por ejemplo, si sueles jugar con un Ritualista equipado con Generoso sea Tsungrai, tal vez te haga falta cambiar la tecla para soltar objetos.

Las herramientas del juego

Guild Wars ofrece un montón de herramientas para mejorar a la vez que te diviertes. Al fin y al cabo, todo depende de ti. Los jugadores aburridos o frustrados suelen volver a divertirse mucho si salen de su terreno habitual y prueban otras cosas, ya sean batallas de clanes, el Ascenso del Héroe o aventuras cooperativas.


Adam Sunstrom lleva jugando a Guild Wars desde febrero de 2004, cuando se unió a las pruebas alfa, y desde entonces se interesó por la parte competitiva del juego. En los primeros fines de semana de pruebas, creo su propio clan, The Fianna, con mucho éxito.