La Cima de Piedra
La Cima de Piedra es un clan de enanos xenófobos que vive en las Montañas Picosescalofriantes. Su odio hacia otras culturas, y en especial la humana, es tan profundo que se niegan a tratar con clanes de enanos que mantengan, por ejemplo, relaciones comerciales con las naciones humanas.
La Cima de Piedra se enorgullece de su fanatismo. Desde su punto de vista, no hay más que una forma correcta de actuar: la suya propia; y no hay más que un grupo que merezca gobernar el mundo: la Cima de Piedra. Las demás vidas son insignificantes. Son crueles, despiadados, fríos y calculadores hasta un grado pocas veces visto en las naciones civilizadas. Un enano de la Cima de Piedra podría partirle la cabeza a un hombre sin pensárselo dos veces ni sentir más remordimientos que los que sentiría al pisar una lombriz.
Se cuenta que el líder de la Cima, Dagnar Rompepiedras, aspira a gobernar un día todas las tierras de Tyria. Sus métodos son rudos pero eficaces. El precio con el que Dagnar hace pagar los errores es la muerte, una práctica que confiere más dureza.
Los enanos que consiguen sobrevivir en el clan durante un período de tiempo significativo son fuertes como rocas e igual de fríos. Ejecutan las órdenes con una eficiencia brutal, pues saben que morirán si no lo hacen.
La Cima de Piedra tiene una cierta afición por la esclavitud. A menudo se ve a sus integrantes cabalgando sobre gigantes y otras bestias cargadas con todo tipo de grilletes y artefactos represivos. No se molestan en domarlas; prefieren encadenarlas y someterlas, doblegándolas a su voluntad, en lugar de hacer que se acostumbren a su nuevo papel. Si tuviesen la oportunidad, esclavizarían también a humanos y a otros enanos “impuros”.





















