Kryta
Quienes viajen a Kryta hallarán un fuerte contraste entre los edificios fortificados de piedra pulida del Manto Blanco y las cabañas de techos de paja de la población en general. La riqueza de este lugar es abundante, pero está en manos de aquellos que acatan las doctrinas del Manto, y eso se refleja en la arquitectura de la región.
En la costa, el clima es cálido y húmedo, pero lo compensan las bellas playas de arena blanca, y las cristalinas y azules aguas que las bañan. Más hacia el interior, el aire se refresca, por lo que la zona es ideal para la agricultura y la cría de ganado. Los habitantes de Kryta que no practican ninguna de las artes místicas se inclinan por la pesca y los trabajos del campo.





















