Profesiones secundarias

Al principio de tus aventuras tendrás la oportunidad de iniciarte en una profesión secundaria. El aspecto de tu personaje seguirá reflejando la profesión primaria: el vestuario tanto de un Monje/Ritualista como de un Monje/Nigromante seguirá siendo el de un Monje. La profesión secundaria no proporciona cambios estéticos, sino más opciones. Concede a tu personaje acceso a un conjunto totalmente nuevo de atributos y habilidades, aunque no podrás emplear el atributo principal de la profesión secundaria: todo personaje tiene un solo atributo principal, que será siempre el asociado a su profesión primaria.

Por ejemplo, un Ritualista puede adoptar la profesión de Nigromante como secundaria. El nuevo Ritualista/Nigromante recibiría los atributos maldiciones, magia de sangre y magia de muerte. El atributo principal del Nigromante, la cosecha de almas, no estaría a su disposición porque el personaje ya posee engendramiento, el atributo principal del Ritualista.

No hay reglas fijas sobre la elección de las dos profesiones. Puedes dividir tus puntos de atributo del modo que quieras, creando así desde un versátil héroe apto para muchas tareas hasta un auténtico maestro en unas pocas disciplinas poderosas. Muchos jugadores optan por lo segundo, pero la elección es tuya.

Posibles combinaciones de profesiones

Igual que no hay profesiones primarias adecuadas o inadecuadas, lo mismo sucede con las combinaciones de profesiones. Todo par de profesiones ofrece la posibilidad de emplearse de un modo único, dispones de 56 opciones distintas entre las que escoger. Enreda con tu personaje hasta que encuentres la combinación que mejor se adapte a tu estilo de juego.